09/08/2018

Las fotos preboda son más que una moda: la mayoría de los fotógrafos las recomendamos porque ayudan a conectar con la pareja antes del día de la boda, es decir, sirven como ensayo, en un entorno más relajado, aislados del resto del mundo, sin prisas y sin necesidad de que todo salga bien a la primera. Estas sesiones de pareja, además, permiten poner en práctica algunas poses o ángulos, y son un bonito recuerdo que muchas veces se utiliza como parte de las invitaciones, en la misma decoración del día B, como adelanto a la boda en redes sociales, o decorando el libro de firmas: es decir, por norma no son fotografías que se vayan a quedar en un cajón.

En cuanto a las localizaciones y a la estación del año, además de las propuestas que hayáis pensado, os aportamos estas ideas: si estáis en primavera seleccionad unos exteriores rebosantes de flores y con gran colorido; si es en verano, no lo dudéis, disfrutad de la naturaleza, con un telón de fondo junto al río o un pantano y daros un chapuzón; en otoño, por otra parte, se disfruta de un absoluto romanticismo en los parques o bosques cubiertos por un manto de hojas, dando lugar a una rica paleta de colores; y en invierno, que ofrece la posibilidad de ir abrigados y elegantes, además de poder disfrutar de la nieve con un poco de suerte.

Las consideraciones generales que recomendamos sobre la vestimenta en la sesión preboda son: propuestas divertidas y desenfadadas, planead al menos dos vestimentas, buscad dos colores que se complementen, vestiros acordes a la temporada del año que os encontréis y mostrad vuestro estilo personal.
Para los más tímidos, tened en cuenta que, como fotógrafos, tenemos la  labor de haceros sentir cómodos y relajados y conseguir las sonrisas y miradas de complicidad más naturales. Esto servirá como vacuna para los vergonzosos, de material gráfico profesional para vosotros y para que paséis un día divertido en pareja, descubriendo qué os gusta y qué no.

Comentarios