16/03/2018

La alegría de una mamá comienza cuando una nueva vida se agita en su interior y una patadita te recuerda que ya no estás sola. 

Tener un bebé es el mayor acto de amor que unos padres pueden llevar a cabo. A partir del momento de la buena noticia nada vuelve a ser igual, y queremos recordar todo. Las ecografías donde tenemos un primer contacto con nuestro hijo, el ver crecer la tripita día a día, el momento del alumbramiento... Todos son momentos únicos y como tal es bonito que los tengamos en fotografía para que nunca se nos olvide lo que una vez fuimos capaces de hacer.

Para la realización de las fotos de premamá, nosotros, como fotógrafos tenemos la ventaja de haber pasado por ello, por lo que conocemos la sensación y tenemos una sensibilidad especial hacia la vida, consiguiendo plasmar en papel todas las sensaciones que estáis sintiendo como madres durante el embarazo. Además intentamos conseguir que todo quede plasmado en una composición alegre y divertida para que os genere un grato recuerdo, y que haga sentir al futuro niño el gran esfuerzo que hicisteis durante todo ese tiempo.

Para lograrlo es necesario que tengamos una entrevista previa donde nos mostréis vuestra idea y saquemos conclusiones que hagan de la sesión de fotos todo un éxito.

Las fotos solemos hacerlas a partir de la semana 30 donde la tripita tiene ya suficiente tamaño, pero no nos hace estar incomodas con lo que logramos esa muestra de alegría, frescura y belleza que irradiáis en este periodo mágico de la vida.

De repente llega el día y ¡tenemos un nuevo miembro de la familia! Una personita pura, delicada, preciosa... que mira, sonríe y se acurruca en nuestros brazos. Momentos únicos que con el paso del tiempo cuesta recordar.

Para nosotros más que un placer, es un honor que contéis con nosotros para captar esos momentos en una sesión de fotografía newborn, donde los recién nacidos serán los protagonistas de una aventura que comienzan y de la que no tendrán más recuerdos que los que vosotros como papás les proporcionéis, por lo que creemos que es importante que toméis la decisión de hacer la sesión.

Son sesiones de foto nada invasivas para el bebé, donde ellos marcan el ritmo, en las que tenemos especial sensibilidad con el momento que estáis viviendo, por lo que nos tomamos todo el tiempo que sea necesario para hacer la sesión. De esta manera,  transmitimos al bebé la misma tranquilidad para que sus muecas y gestos sean lo más natural posible.

Solemos hacer las fotos en los primeros 6 - 10 días desde el nacimiento para evitar que se note demasiado crecimiento, y para que el recién nacido conserve esa flexibilidad natural que nos permita determinadas poses de manera natural.

Las fotos las podemos hacer en nuestro estudio o bien en vuestra casa logrando una serie de fotografías lifestyle , que en un futuro, sacarán una sonrisa a toda la familia cuando se recuerden tan bellos momentos.


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